miércoles, 18 de marzo de 2020

Estructurar el tiempo en casa y rutinas

Estos días en casa pueden ser especialmente difíciles para los niños y niñas pequeñas y aquellos que cuentan con dificultades en el ámbito del lenguaje y la comunicación. 

Las profesoras de aula abierta y apoyo han preparado unas pautas y recomendaciones con ideas para estructurar el tiempo y  pictogramas.

Para acompañar a esta entrada, disponéis del siguiente material complementario: "Pictogramas días de la semana agenda" y "Pictogramas actividades y rutinas" elaborado por nuestras compañeras de Aula Abierta.

¡HOLA FAMILIAS!

Sabemos que estos días en casa van a ser especialmente duros para todos los niños y niñas y, particularmente, para algunos/as pequeños y pequeñas, por eso queremos ofreceros algunas pautas para intentar hacer este encierro lo más llevadero posible.

Es muy importante que en estos días mantengáis una rutina similar a la del resto de días en la medida de lo posible (por ejemplo, en lo referido a levantarse, ir al baño, vestirse -aunque sea con ropa cómoda-) de lo contrario, la vuelta a la rutina será aún más complicada. Deben estar informados de qué toca hacer, con quién y en qué lugar. Aquí será muy importante que predomine más qué hay que hacer y con quién que el porqué.

Las explicaciones deben ser sencillas. También será importante que les expliquéis algunas normas (próximamente disponibles en la Web del colegio) para que entiendan que no pueden hacer las mismas cosas de siempre.

Si aún no habíais empezado con una agenda o guion para estructurar el tiempo en casa, tranquilos, este va a ser muy buen momento, los días van a ser muy similares unos a otros y, además, ahora disponéis del tiempo necesario para ser constantes ya que no vamos con las prisas de la rutina diaria.

Una de las cosas más importantes será precisamente esa, la constancia. Si conseguís implantar la agenda estos días (estamos seguras de que lo lograréis) será una herramienta de la que dispongáis para el día a día y que facilitará la realización de rutinas cuando todo vuelva a la normalidad.

Vamos a empezar por el principio:

Será fundamental que vuestros hijos e hijas tenga un calendario o panel diario (creemos que, por su edad, un panel semanal sería demasiado ya que es una medida temporal que aún no les corresponde). Como sabéis, en el cole trabajamos con pictogramas por lo que creemos que podéis usarlos también en casa y que los comprenderán.

En cualquier caso, si veis que en estos días no los comprenden, no os preocupéis, puede deberse a que con la ansiedad que produce esta situación, necesiten rebajar un poco el nivel de exigencia, pero es muy importante que recordéis que no están perdiendo capacidades. Es probable que observéis retrocesos en diferentes áreas, pero si les ayudamos a regularse y proporcionamos ambientes estructurados, predecibles y seguros, veréis que poco a poco todo vuelve a ser como antes.

Si observáis dificultad para comprender los pictogramas, podéis usar objetos reales (por ejemplo, si toca lavarse los dientes, le enseñamos el cepillo y le decimos vamos”).

Seguramente, al principio no quieran participar (no desesperéis, en el colegio también nos pasó y nos pasa cuando incluimos nuevas actividades), lo importante al principio es crear la rutina. Si vais a usar objetos, procurad que sean siempre muy significativos (por ejemplo, el plato o cubierto para comer, la esponja, el pijama, el cuento, la Tablet, un juguete…).
Un recurso muy útil consiste en utilizar canciones para las transiciones, es decir, podéis buscar una canción significativa o cantar una que os inventáis que indique el momento de comer, de ir a la bañera, de ir a la cama…(es un recurso que utilizamos en el cole y están familiarizados con él), les ayuda mucho y funciona genial, en cuanto escuchan la canción saben lo que viene después, eso sí, esa canción sólo se usa para la transición, no hay que utilizarla en otros momentos.

Si vais a empezar ahora a utilizar la agenda: lo recomendable es dividir el día en tramos (por ejemplo, desde levantarse hasta la hora de comer, desde la hora de comer hasta la hora de merendar y desde la merienda hasta la cena).

En el cole usamos la mañana entera y eso se correspondería con uno de los tramos que os acabamos de indicar, creemos que, por la edad de vuestros hijos e hijas, una secuencia temporal más larga sería excesivo (implica un desarrollo de la simbolización que aún no les corresponde por edad).

Si consideráis que aun así el tramo es largo, podéis dividirlo (por ejemplo, en medio de la mañana realizar una pausa que se correspondería con el recreo y el almuerzo, colocáis los pictogramas u objetos hasta ese momento, después de ese descanso los colocarías hasta comer y así sucesivamente).

Otro elemento a tener muy en cuenta es la estructuración del espacio: hay actividades que se realizar siempre en el mismo sitio (por ejemplo, comemos en la cocina, jugamos con agua en la bañera, pintamos o hacemos plastilina en un espacio determinado…).

Es muy útil para los niños y niñas que haya diferentes escenarios en los que se realicen las tareas, no pueden jugar todo el tiempo a lo que quieran y con lo que quieran, porque entonces percibirán una noción de estructura y orden, y puede ser que al final del día nos encontremos con una explosión en forma de rabieta. Para cada actividad, habrá un tiempo y un espacio.

Como ya hemos señalado antes, puede ser que les enseñéis el pictograma o el objeto y que no vayan, puede ser que toque trabajar con plastilina y no quieran… en ese caso, lo más importante es que os mantengáis firmes en la rutina y los espacios, poco a poco, irán cediendo (por ejemplo, si toca ir a la mesa para hacer plastilina y no quieren, no los obligamos, pero tampoco les adelantamos el tiempo de Tablet o el baño porque no quieran hacer plastilina). Esperaremos el tiempo que hayáis fijado para esa actividad, pero no sacamos otras cosas, sois vosotros los que debéis establecer el orden. Podéis utilizar estos momentos para trabajar las emociones (por ejemplo, entendemos que estás enfadado/a porque ahora no puedes usar la Tablet pero ahora es momento de jugar con otras cosas). Os mencionamos este punto concreto porque seguramente vaya a haber alguna que otra rabieta porque quieren usar la Tablet u otro objeto durante más tiempo del que debieran.

Para intentar ayudarlos en la comprensión del tiempo, podéis utilizar Apps de móvil que sirven de temporizadores e indicarles que cuando el reloj pite y acabe la marca de color, la Tablet (o lo que estén usando) se acabó.

Aprovechamos para recordar que el signo de “Se acabó” se realiza pegando los codos a vuestro cuerpo, brazos extendidos hacia el frente, los cruzáis, con las palmas hacia abajo, simulando una X y los descruzáis mientras decís: se acabó.

Aquí os dejamos el enlace a unas apps con temporizador que podrían ser de utilidad:



Algo a tener en cuenta es que, si hay una actividad que realizáis en un día determinado (por ejemplo, un desayuno especial, hacer palomitas o un bizcocho…) lo mantengáis ese día. Es importante que haya alguna actividad que haga que un día sea diferente a otro.

Creemos que va a ser muy importante que estos días establezcáis un momento para que puedan hacer ejercicio, subir y bajar de sillas, reptar por el suelo, hacer la carretilla, correr, saltar, si podéis habilitar un espacio con cojines en el suelo hacer juegos de cojines… (por ejemplo, hacer presión con los cojines y sujetarlos para que no puedan escapar, esto también les va a servir para tomar conciencia de su propio cuerpo). Quizá estaría bien que lo hicieseis por la mañana y después de merendar para que puedan moverse en varios momentos.

Otro juego que les gusta mucho es el juego de las Estatuas” ponéis una canción y vais dando las siguientes órdenes: elefantes (caminar dando pasos grandes y fuertes), hormiguitas (caminar de puntillas), vueltas (sobre uno mismo), saltamos, arriba y abajo (nos agachamos y levantamos) ESTATUAS (en ese momento hay que quedarse quieto durante un ratito que durará hasta que volváis a decir elefantes). En el aula solemos utilizar esta canción (pero podéis usar la que queráis):


Otra cosa importante: las actividades no pueden ser muy largas, recordad que, si no quieren hacerlas, esperamos el tiempo estimado para esa actividad y no le sacamos otras cosas, pero no van aguantar más de unos minutos.

En resumen, las ideas que debéis recordar son:

Cuando los veáis saturados, reducid la carga de lenguaje, usar imágenes/objetos.
Aunque lo parezca, no están perdiendo habilidades, necesitan más orden y estructura.
Estructurad tiempo y espacio (cada actividad tiene su momento y su lugar). 
Mantened sus centros de interés, si hay algo que les gusta mucho, pueden hacerlo todos los días, igual que hacemos los adultos.
Recordad, el orden lo marcáis vosotros, sed constantes y sistemáticos.
Proponed actividades cortas. 
Mantened rutinas normales: por ejemplo, actividades especiales, día en que se lava el pelo… 
 Incluid un tiempo de masaje en sus rutinas.

Es posible que, en estos días, necesitéis hacer todo muy predecible (por ejemplo, en la bañera, decid: echo agua y cuento hasta 10, te enjabono mientras cuento hasta 10…lo mismo puede valer para lavar los dientes o cualquier actividad con pasos).

Os dejamos los enlaces a Dictapicto, una aplicación que traduce la voz a pictogramas y con la que podéis establecer los pasos de las tareas:



Sin más, os dejamos un enlace a una charla que os habla de todo esto y está muy bien explicada.


Además, os dejamos algunos pictogramas que pueden serviros para organizar el día y os recordamos que, si necesitáis alguno más, podéis buscar en la página de ARASAAC (en el cole usamos siempre los pictogramas con muñecos de palo porque tienen menos distractores que en los que aparecen representados niños y niñas).

Estamos seguras de que implantareis la agenda con éxito.

Un abrazo para todos. ¡Ánimo!

COVA y MÓNICA

* Pictogramas de ARASAAC.


Canciones de rutinas y otros contenidos de infantil


Las profesoras de Aula Abierta y de apoyo especializado adjuntan los siguientes enlaces:

Días de la semana

Tiempo
(hasta el minuto 1:40)


Invierno


Números

Vocales

Cuerpo humano

Página con enlaces a recursos para reforzar diversos contenidos

Un abrazo para todos y todas y ¡Ánimo! 

* Pictograma de ARASAAC.

martes, 17 de marzo de 2020

¡Con las manos en la masa!


Cocinar con niños y niñas no solo supone cocinar dulces (aunque esto les encanta) sino que se pueden hacer otros platos (pizza, arroz, carne, pescado, verdura, bocadillos, pasta, sopa…), primero sencillos y después más elaborados. 

Permite un acercamiento positivo a los alimentos: tocar diferentes texturas, probar sabores, experimentar olores….

Existen muchísimas páginas en Internet con recetas de cocina especialmente dirigidas a los más pequeños y pequeñas (en texto o video), sólo tenéis que hacer una búsqueda y decidir por dónde empezar.
 
Seguir una receta conlleva, entre otros, los siguientes aspectos: 

Lectura o escucha (si es a través de un video) de la receta.

Planificación de los ingredientes que se van a necesitar (lo suyo es ir con los niños y niñas al mercado o al super a comprar los ingredientes, pero este paso nos lo tenemos que saltar por ahora).

Seguimiento de instrucciones.

Medición.

Motricidad fina y coordinación visomotora.

Pequeños conocimientos de ciencia y el proceso de transformación de los alimentos

Además, de estas otras cuestiones: 

Trabaja la espera (y por tanto, la demora de la gratificación: tiempo de cocinado y muchos de los alimentos que cocinemos no se pueden tomar inmediatamente). 

Permite abordar en familia temas importantes: la rueda de los alimentos, los hábitos de alimentación saludables y la necesidad de aprovechar la comida y no desperdiciarla. 

Implica a los niños y niñas en pequeñas responsabilidades, adecuadas a su edad, mediante la colaboración activa para recoger la cocina.

Respecto al peligro que suponen los utensilios de cocina, su uso siempre debe estar supervisado por un adulto y es conveniente que expliquemos a los niños y niñas cómo usarlos correctamente y las precauciones que hay que adoptar. 

Todo ello potencia su autonomía.



¡Toca disfrazarse!


Es una de esas cosas que hacen que los niños y niñas estén entretenidos toda la tarde. 

El baúl de los disfraces está lleno de gorros, bolsos viejos, pañuelos que ya no se usan, partes de trajes y otros accesorios como espadas, extintores, maletines…pero no es imprescindible, hemos jugado en sitios en los que estábamos de vacaciones y en los que no teníamos disfraces, combinando la ropa de diferentes personas y otros objetos que encontramos.

Cuando nos da por los disfraces solemos hacer desfiles y algún que otro concurso en el que puntúa la originalidad o la puesta en escena. 

Os animo a organizar una tarde de disfraces, en la que seguro, habrá risas aseguradas. ¡No os olvidéis de hacer fotos! así luego tendréis un divertido recuerdo. 

Y para entender su importancia, es necesario señalar lo siguiente:

Los juegos con disfraces ayudan a trabajar la igualdad entre hombres y mujeres. Hoy en día no podemos permitir que haya disfraces diferenciados por género. Los niños y las niñas pueden disfrazarse de lo que quieran: una niña puede disfrazarse de príncipe y un niño de princesa, perfectamente…y así con todo: cuerpos de seguridad, del campo sanitario, personajes fantásticos…nuestros pequeños y pequeñas verbalizan muchas veces que no se disfrazan de algo que les gustaría por la reacción de los adultos y el miedo a que otros se rían. Por favor, dejémosles jugar, no reproduzcamos estereotipos ni repitamos errores del pasado. 

A través de los disfraces los niños se expresan, manifiestan emociones, se desinhiben, desarrollan la imaginación y su creatividad.

Disfrazarse permite representar un papel, poniéndose en el lugar de los demás, es decir, practican y experimentan lo que supone comportarse como lo haría otra persona, desarrollando la empatía

Además, implica utilizar el lenguaje que emplearía otra persona, fomentando así el aprendizaje de nuevo vocabulario y el uso de otros términos técnicos y practicar habilidades comunicativas y sociales

Pero no sólo son profesiones, los disfraces permiten crear personajes, inventar historias y desarrollar mundos fantásticos y divertidos.


¡A desempolvar los juegos de mesa!



En mi caso, los juegos de mesa estaban de capa caída. Hacía tiempo que no jugábamos, pero ahora les volvemos a dedicar tiempo y risas. 

Los juegos de mesa tienen muchas cosas buenas
Componente socializador: facilitan la interacción y la puesta en marcha de habilidades sociales, reforzando las relaciones sociales.

Exigen mayor esfuerzo: implican pensar estrategias y la aceptación de las reglas del juego (como respetar el turno, cooperar con otros, asumir las consecuencias de caer en una casilla…), además exigen un esfuerzo atencional y de concentración (no cuentan con un nivel de estimulación auditivo, visual y de recompensas tan alto como los videojuegos). 

Conllevan aprender a tolerar la frustración y gestión de las emociones (puedes perder frente a otros con quienes compartes espacio; en cambio en los videojuegos puedes perder contra la máquina, pero tienes vidas y te guardan las partidas).

Es necesario que los adultos guíen y ayuden a los niños y niñas más pequeños a alcanzar el éxito (con estrategias, haciéndoles pensar, jugando en parejas…) pero, poco o poco, hay que enseñarles a aceptar el fracaso, evitando ser complacientes con ellos y dejarles ganar (no se puede hacer trampas, no siempre se gana y hay que aceptar las derrotas con deportividad). 

Muchos juegos de mesa implican funciones complejas (como la capacidad de análisis y planificación o la toma de decisiones y las consecuencias derivadas de estas) y contribuyen a mejorar la atención, la memoria visual y auditiva. 

Algunos juegos de mesa implican habilidades concretas: como coordinación visomotriz, es decir, movimientos controlados que requieren precisión para la realización de una tarea utilizando de forma simultanea el ojo, la mano y los dedos; o habilidades lingüísticas, como hacer descripciones, definir, formar palabras...

Por ultimo, pero muy importante, la elección del juego debe ser apropiada a la edad y madurez de los niños y niñas o de lo contrario se aburrirán y en lugar de entretenernos estaremos deseando acabar.

Tiempo de leer

Los libros te permiten viajar a lugares lejanos sin salir de casa…así que, es un buen momento para retomar la lectura. 





Que los niños y las niñas vean leer a los adultos cercanos supone un modelo que tenderán a reproducir.

Hay niños y niñas que devoran libros, pero hay otros a los que les cuesta más. 

Estas pautas van dirigidas a aquellas familias a las que a sus hijos e hijas no les gusta tanto.  Algunas recomendaciones:
  • Elegir un libro que les atraiga especialmente, ya sea un cuento, un libro de aventuras, comic… Cuando se empieza, tenemos que intentar no cambiar de libro hasta que no se termine. Se trata de que entienda una historia en su globalidad…aunque si el que ha elegido es muy aburrido, sin duda será mejor dejarlo. Las lecturas tienen que estar adaptadas al nivel de cada niño o niña. Es mejor empezar con textos sencillos y asequibles.
  • Es importante buscar un lugar adecuado (tranquilo y acogedor, creativo; que no sea la mesa de estudio) y un momento para leer (por ejemplo, antes de dormir o después de comer).
  • Pedirle al niño o niña que lea en voz alta. A menudo las familias dicen que lo hacen así, que le piden al niño o niña que lea mientras los adultos cocinan o hacen otra actividad…sin embargo, así no valdría, es mejor dedicarle un ratito y sentarnos a su lado para poder seguir el texto.
  • Estar a su lado nos permite corregir -sin pasarnos- errores de lectura (como omitir partículas, cambiar el género o sustituir palabras…estos errores pueden hacer que cambie todo el sentido del texto, por ejemplo, no es lo mismo leer “andaba” que “nadaba” y, por tanto, que se vea comprometida la comprensión del mismo).  Hacerlo así facilita el apoyo directo al niño o niña que se encuentra en una etapa de aprendizaje y se disfruta de un momento compartido de lectura en familia.
  • Podemos alternarnos en la lectura con el niño o con la niña, un párrafo o una hoja cada uno, así evitamos la fatiga y le proporcionamos un modelo correcto de lectura, con pausas y entonación. Si el texto tiene diálogos podemos dividirnos a los personajes para hacer la lectura más amena y dinámica.
  • Suele ser eficaz explicar que el punto es como un semáforo en rojo (hay que parar) y la coma es como un semáforo en ámbar (hay que hacer una pequeña pausa).
  • Conviene dejar la lectura antes de que el niño o niña se canse, procurando “que se quede con ganas” de saber qué pasa en la siguiente hoja o en los siguientes capítulos.
  • Nuestro objetivo es conseguir que le guste leer así que de nada sirve enfadarse, perder la paciencia u obligarle a leer un número concreto de páginas. Esto hace precisamente el efecto contrario, que se enfrente a la lectura con tensión y que genere aversión.
  • Cuando el niño o niña tiene una correcta fluidez lectora (con pausas y entonación acompañada de una velocidad lectora adecuada) es bueno que realice la lectura solo, en un lugar tranquilo, que le permita estar concentrado y disfrutar de todos los mundos, personajes y aventuras que se encuentran en las páginas de un libro.

Adjunto los siguientes enlaces:

Proyecto Leer.es del Ministerio de Educación y Formación Profesional y el CNIIE.

Crece leyendo conmigo (de 4 a 7 años)

Crece leyendo conmigo (de 8 a 11 años)

* Ilustraciones de Rafael López



lunes, 16 de marzo de 2020

Ciencia y naturaleza

Empezamos con algunas propuestas de páginas relacionadas con el espacio y la ciencia. Incluyen explicaciones, vídeos y actividades para niños y niñas: 

Agencia Espacial Europea (sección Kids)