martes, 31 de marzo de 2020

Lola y Pedro nos enseñan a hacer plastilina casera

Lola, de infantil 4 años, y Pedro, de infantil 3 años, se lo pasaron en grande haciendo plastilina casera y nos mandan la receta para que otros niños y niñas puedan jugar también.

Esta es la receta:

Plastilina casera sin cocción ni agua caliente

Ingredientes:

3 tazas de harina
1 taza de sal fina (cuanto más fina, mejor)
1 taza de agua
2-3 cucharadas de aceite, yo uso de girasol pero vale cualquiera (empieza añadiendo dos cucharadas)
Colorante alimentario (opcional)

Elaboración:

Pon todo junto en un molde y mezcla bien.

¡Listo! ¡A jugar!

Y aquí les vemos con las manos en la masa:









¡Mil gracias por compartir con nosotros y nosotras vuestra elaboración!

¡Tomamos nota!😘😘

lunes, 30 de marzo de 2020

Las rutinas: cómo fomentar la participación de los más peques


Desde el Aula Abierta del cole, Cova, especialista en audición y lenguaje, nos propone unas pautas para trabajar las rutinas.

Los niños y niñas aprenden participando, por eso, las rutinas diarias del hogar son una oportunidad estupenda para poder llevar a cabo grandes aprendizajes. 

Debemos observar en qué momento los peques pueden ir asumiendo la realización de pequeñas tareas puesto que muchas veces (la mayoría sin darnos cuenta) los adultos nos adelantamos y lo hacemos por ellos.

Tendremos que tener en cuenta una serie de pasos:

PREPARAR EL AMBIENTE
Factores motores: por ejemplo, quizá abrir el tapón de la pasta de dientes sea demasiado complicado pero si lo aflojamos, puedan realizar la tarea; para empezar a trabajar la autonomía en el vestido será más sencillo usar pantalones cómodos, sin botones duros o chaquetas con las que puedan hacer “a volar”.
Factores comunicativos: por ejemplo, ¿puede comunicar que no le gusta? o ¿puede pedir lo que quiere?.

Factores sensoriales: ya que puede haber cosas que haya que tener en cuenta, por ejemplo, que le moleste una luz, que haya mucho ruido, que no le guste mojarse las mangas mientras se lava los dientes….
Es conveniente tener una estructura visual clara y que sea fácil de realizar, de lo contrario, es probable que se frustren y abandonen la tarea (por ejemplo, siempre juego en mi habitación, primero saco los juguetes, después juego y, cuando acabo, recojo).

Si sus juguetes están guardados en bandejas, cajas, armarios…podría ser útil colocar un apoyo visual para que sepan dónde encontrar y dónde guardar cada objeto, así consiguen una mayor autonomía.

Para ayudar con las tareas relacionadas con la autonomía en el vestido, los espejos son una ayuda muy buena ya que les permiten verse (por ejemplo, qué partes del cuerpo les quedan por vestir).

¿POR QUÉ DE LA ACTIVIDAD?

A los niños pequeños, lo que le da sentido a la rutina, es el ritual.

Creamos esos rituales de forma natural: cantamos una canción, contamos un cuento antes de dormir…Estos rituales son adecuados a cada contexto: podemos cantar canciones, usar rimas…el primer día puede ser que no participen, pero con esas pequeñas pistas hacemos las rutinas predecibles y secuenciadas (de modo que esto les ayuda a saber cuánto dura cada rutina y qué tienen que hacer). Convertimos esa rutina en un momento significativo, así entienden qué se espera de ellos y van adquiriendo autonomía.

Para hacer más motivadora la rutina podemos recurrir a sus centros de interés (por ejemplo, si le gustan mucho las canciones, cantamos los pasos de la rutina o si le gustan mucho los bomberos, llevamos el camión a hacer las tareas, si le gustan mucho los números, contamos los pasos de cada acción, si le gusta mucho un muñeco, lo llevamos a hacer la rutina…).

No tengáis miedo a colocar apoyos visuales en diferentes rincones de la casa o a usar canciones para las transiciones o para segmentar los pasos de las tareas, los apoyos nunca están de más.

ACTITUD DEL ADULTO FRENTE A LA RUTINA 

Es necesario ser constantes, ser facilitadores (proporcionar todos los apoyos e ir retirando progresivamente), mantenerse firmes, ser ejemplo y relacionarnos con amabilidad y cariño.

Debemos ser pacientes para llevar a cabo las rutinas de la misma manera todos los días, independientemente del adulto con el que realice la rutina.

Debemos estar calmados y dar tiempo, para eso tenemos que trabajar la espera. Necesitamos que haya tiempos a lo largo del día en los que tengan que esperar, para gestionar mejor esos tiempos se puede utilizar un temporizador (ya lo habíamos mencionado en una entrada anterior). Se puede dar un objeto que les guste mucho, decir "espero 1, 2…" (e ir contando el tiempo que necesitéis), y darle una tarjeta en la que aparezca el pictograma de espero…

En cuanto al tiempo, hay que proporcionarles el tiempo que necesitan, muchas veces no les damos tiempo suficiente y acabamos haciéndolo por ellos. 

Es importante extinguir las rabietas (porque aprenden que consiguen las cosas por su rabieta y no que, en ocasiones, necesitan esperar). Nuestra calma y nuestra ejecución de los mismos pasos será lo haga que vayan participando cada vez más en las tareas y vayan siendo más autónomos.

Es diferente hacérselo que modelar (por ejemplo, nos peinamos para que nos vean) o moldear (cogemos su mano para guiársela en la acción e iremos soltándola progresivamente para que cada vez vaya haciendo más pasos de manera autónoma). En estos casos estamos ofreciendo ayuda para que puedan ser más autónomos y autónomas, no actuando por ellos y esto es muy positivo.

No pasa nada si el niño o niña rechaza el moldeamiento. Es mejor realizar las rutinas en pequeños pasos y evitar ser demasiado invasivos. En ese caso daremos pasos muy pequeños (por ejemplo, hoy podemos invitarles a que cojan el cepillo de dientes, quizá mañana lo coja y lo moje, otro día lo cogerá, lo mojará y se cepillará una vez…).

Por último, es importante dar solidez a las normas: tienen que ser claras, comunes y conocidas para todos los adultos con quienes las lleven a cabo (por ejemplo, no puede ser que con adulto pueda merendar mientras se mueve por la casa y con otro, tenga que permanecer en la cocina).

A modo de ejemplo, os dejamos un guion para fomentar la autonomía en el lavado de dientes:

Si tenéis cualquier duda o necesitáis algo, podéis contactar con Cova, por correo electrónico a: covadongams@educastur.org

viernes, 27 de marzo de 2020

Arabela nos cuenta "El Monstruo de Colores"


¡Buenos días! Hoy Arabela, nuestra SuperAuxiliar, nos cuenta "El Monstruo de Colores" de Anna Llenas y os manda a todos y todas un abrazo muy fuerte.


En la página de la autora Anna Llenas podéis encontrar recursos para trabajar las emociones.

*"El Monstruo de Colores", Anna Llenas. Ed. Flamboyant.

jueves, 26 de marzo de 2020

La profe Cova nos canta una canción para lavarnos las manos

La profe Cova, especialista de audición y lenguaje del Aula Abierta, nos canta la canción que usan para que los más peques del cole se laven las manos.



¡Frotaros bien con agua y jabón!

¡Os echamos mucho de menos!



Hoy toca..."Rana de Tres Ojos"

¡Qué ganas de escuchar el nuevo cuento de la profe Mónica!...hoy, acompañada de dos superayudantes, nos cuenta "Rana de Tres Ojos" de Olga de Dios.


Y cómo siempre, para conocerlo bien, pinchad en la página de la autora.


¡Que disfrutéis mucho!

* "Rana de Tres Ojos", Olga de Dios. Ed. Apila. Olga de Dios publica su obra bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA con la intención expresa de poder distribuirla y compartirla libremente, permitir su uso, descarga y utilización sin fines lucrativos así como la creación de obra derivada.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Hoy...el "Monstruo Rosa"

La profe Mónica, especialista de pedagogía terapéutica del Aula Abierta, nos cuenta hoy el "Monstruo Rosa" de Olga de Dios.


Podéis encontrar fichas coloreables y el cuento con pictogramas en la página de la autora.

¡Esperamos que también os guste mucho!


* "Monstruo Rosa", Olga de Dios. Ed. Apila. Olga de Dios publica su obra bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA con la intención expresa de poder distribuirla y compartirla libremente, permitir su uso, descarga y utilización sin fines lucrativos así como la creación de obra derivada.

Hablando de emociones














En estos días seguramente sentimos diferentes emociones. A veces alegría, otras tristeza, miedo, enfado…y los niños y niñas se sienten igual. 

Es posible que los adultos sepamos gestionar estos estados emocionales o al menos comprenderlos, pero esto es algo que los más pequeños y pequeñas están aprendiendo.

La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar las propias emociones y sentimientos. Depende de varios aspectos, como las características de personales, el estado emocional de los que te rodean, las cosas que has vivido…

La inteligencia emocional también se puede facilitar y estimular y, la familia es el contexto fundamental para desarrollarla.

Para esto, es importante tener en cuenta lo siguiente:

Clima familiar

Ser afectivos en el ámbito familiar mediante una relación basada en el cariño, en los detalles y en dedicarnos tiempo. 

Esto no quiere decir que no se corrijan conductas o que los niños y niñas puedan hacer lo que quieran, si no que, cuentan con nuestro apoyo afectivo como principales figuras de apego. 

Os recomendamos el cuento Adivina Cuánto Te quiero, en este caso es un videocanción del cuento de Sam McBratney.

Autoestima

Fomentar una autoestima ajustada en los niños y niñas, resaltando sus cualidades, sus logros y progresos y evitando juicios negativos y etiquetas.

Hay peques que, ante una contrariedad, verbalizan “todo me sale mal” o “no sé hacer nada”, en este caso, es necesario incidir en que “todos tenemos cosas que se nos dan bien y cosas que se nos dan regular y que podemos mejorar”

Una autoestima ajustada supone conocer aquellas cosas que se nos dan peor y nos cuestan más y tratar de mejorarlas, estableciendo unas expectativas adecuadas (unas expectativas muy elevadas o inalcanzables generan frustración y sentimientos de ineficacia).

Vocabulario emocional

Es importante enseñar a los niños y niñas a identificar los diferentes estados emocionales y reconocer las circunstancias que nos llevan a sentirnos así.


Los adultos somos un modelo para los niños y niñas y también nos expresamos emocionalmente. Hay que tener en cuenta que los niños y niñas están muy pendientes de nuestras reacciones ante las cosas, por lo que no podemos perder de vista la importancia de transmitir mensajes de tranquilidad y de búsqueda constructiva de soluciones, es decir, debemos enseñar a los niños y niñas a afrontar las circunstancias que surgen sin derrumbarse.

Podemos provechar para ver una película en familia, os sugerimos “Al Revés” (Inside Up, Disney-Pixar) en la que explican la importancia de reconocer y valorar todas las emociones.

También podemos utilizar cuentos infantiles como “El Monstruo de colores” (que nos cuenta nuestra compañera Arabela en otra entrada del blog) para hablar de las emociones, aprender a identificarlas y comprenderlas (aquí en formato canción).
Resolución de conflictos

En la convivencia siempre se dan pequeños conflictos entre hermanos y hermanas, entre los niños y niñas y los adultos...no se trata de ignorarlos o de tratar de que no existan, si no de solucionar estas "crisis" o "enfados" de forma constructiva cuando surgen. Hay que ayudar a pequeños y pequeñas a  calmarse y reflexionar, explicar cómo se sienten, escuchar cómo se siente la otra persona y  encontrar una solución. 

También se puede crear en casa un botiquín para las emociones con tiritas pegabesos, gazas abrazadoras, cojines quitapenas,...como idea de recurso para calmar el malestar emocional de los más pequeños y pequeñas.

Disfrutar de lo cotidiano

Aprender a disfrutar de las pequeñas cosas mejora el bienestar emocional. Tenemos que saborear los pequeños momentos (como ver una peli juntos, hacer la cena en familia, disfrutar de la compañía de las personas queridas…).

Para ayudarles hay que proporcionarles herramientas:

Dándoles la oportunidad de afrontar y resolver pequeños retos de la vida cotidiana.
Proporcionándoles responsabilidades ajustadas a su edad y autonomía personal (realizando sin ayuda las actividades propias de su edad y entorno). 
Evitando la sobreprotección.
Enseñándoles a tolerar las pequeñas frustraciones del día a día (hay que saber esperar y, a veces, hay que encajar desilusiones). Os recomendamos el cuento "Esperar no es fácil" de Mo Willems.

* Imágenes del "Monstruo de colores" (Anna Llenas), "Adivina cuánto te quiero" (Sam McBratney),  Inside Up (Disney Pixar) y globos de las emociones de www.juntines.com